| Dos
concepciones
El
famoso refrán: “jugarás en el torneo igual que como entrenas”. Puede
ser esto muy opinable en cuanto a su verdad total y absoluta, aunque una
parte está fuera de discusión. Desde mi punto de vista, todo lo que se
haga en el entrenamiento puede también hacerse en el torneo, en cambio,
intentar hacer lo contrario muy difícilmente traiga buenos resultados.
Estoy
entrenando jugadores en Luxemburgo, junto a otros colegas, entre los
cuales hay quienes hacen lo mismo en Francia. Además estoy en otro club
en Bélgica, junto a una entrenadora nacional de dicho país. Esta
experiencia me permite observar algunos aspectos interesantes del método
de entrenamiento de estos tres países, y arribar a ciertas conclusiones.
Hay
varios puntos troncales, los cuales son pregonados por estas escuelas, que
por supuesto, van de la mano con sus culturas. Me referiré a uno de
ellos, es el hincapié casi absoluto en la parte técnica del jugador. Se
podria decir que la técnica ocupa todo el entrenamiento, y es para todos
la misma, es ella una y no puede concebirse de otra manera.
Es
a raíz de esta observación como puedo ver cuán difícil resulta lograr
un equilibrio, lo que unos tienen a otros le falta y viceversa. Para
nuestra mentalidad, este sistema no funcionaría, sería concebido como
muy rígido, no quedarían muchos chicos estimulados para la práctica del
tenis.
Recuerdo
de muy joven, hacia fines de los 70 y principios de los 80, escuchar estas
preguntas: ¿hay una sóla técnica? Harry Hoppmanns una vez pregunto: “¿qué
es la técnica?”, respondiendo: “es poseer los recursos para poner la
pelota en el lugar que uno quiere, con el efecto y velocidad que uno
quiere”.
Continuando
con el objetivo de observar constructivamente, veo que en Argentina existe
la predisposición a desarrollar las aptitudes de cada chico, sin
encerrarse tanto en lo que dicen los libros, y esto habla de un aspecto
positivo de nuestra manera de ver las cosas.
Aquí
se habla de táctica rara vez, quizás antes de entrar a jugar un torneo.
Fuera de ahí todo es técnico. Todas las explicaciones encontradas, luego
de un error cometido, tienen su causa en la técnica.
En
Argentina, siempre hablando en términos generales, no son pocos los
entrenadores que dan conceptos tácticos durante el entrenamiento, y esto
es algo lógico para nosotros, porque es obvio que por algo se tira un
globo o se pega un palo, y no en cualquier zona de la cancha.
Si
vemos a la escuela francesa o belga, pequeños o grandes jugadores, la
mayoría poseen una manera de jugar que se acerca a lo ortodoxo. Estamos
hablando de dos países con un alto nivel tenistico, uno ganador y
finalista de la Copa Davis, otro semifinalista en el 99. Dicho por los
mismos belgas, su nivel mejoró mucho gracias a tres
entrenadores argentinos, quienes dirigen el
tenis belga en la actualidad. Esta realidad me lleva a no pocas
reflexiones, volviendo a que lo que unos tienen a otros le falta y
viceversa. ¿Qué condimento le habrá puesto este grupo de argentinos al
tenis belga? Sin duda algo que estaba faltando. Muchos dirán que fue la
viveza y picardía criollas. Y en términos tenisticos, ¿no será que
fueron más allá de la técnica?, ¿no será que hablaron también de cómo
plantear un punto, un partido?
Son
observaciones, son preguntas, lo importante es intentar mejorar, eso nos
mantiene vivos y jóvenes.
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Prof.
Guillermo
Minutella |
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