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"Las dos caras"
Las estadísticas nos muestran que el tenis argentino es muy rico en las categorías hasta 18 años. También vemos que a muchos, al entrar en el profesionalismo, escalar posiciones en el ranking les lleva mucho tiempo, y otros abandonan rápido. A veces, es una pena que grandes promesas se queden sólo en eso.
¿Qué es lo que pasa con esa transición de juniors a profesionales? Lo primero que deberíamos ver es la diferencia entre uno y otro. Y la diferencia que yo veo es el
dinero. A partir de esta afirmación, considero fundamental que cada uno se pregunte para qué quiere ser un profesional.
El dinero es necesario porque sin él sería imposible encarar una gira, y también me parece sano que se aspire a conseguirlo.
El error es obsesionarse con él, a tal punto de tenerlo en la mira como único objetivo dentro del tenis. Cuando veo jugadores jóvenes, de 14 o 15 años, a quienes solo se les habla de cuánto pueden llegar a ganar en el futuro, pienso que se les está haciendo un mal. Parecería que, en vez de ser una parte del tenis y estar dentro de él, el tenis está dentro del dinero.
Había una publicidad de una marca de ropa muy importante, protagonizada también por un jugador también muy conocido, en la cual dicho jugador dice como mensaje:
"Soy un niño y es un juego". Puede ser ésta, una gran clave para triunfar. Recordar la parte de niño que llevamos dentro, es vital. Siempre digo que el hecho de poder dedicarse a lo que a uno le gusta, es algo que pocos pueden hacer, y
ésto se vincula con la parte del niño, y cuando hago referencia al niño, hablo del entusiasmo. El modo de vida del tenista es muy poco común, se dejan muchas cosas, familia, amigos, etc. Se vive gran parte del año viajando, de hotel en hotel, de club en club, de restaurante en restaurante. Es un trabajo, pero no como cualquier otro. Es un trabajo que uno eligió y no que consiguió porque no había otro. Y si llegó a esta elección porque desde niño le gustaba, ¿entonces cómo olvidarse de esto?
Este entusiasmo por el deporte que se está practicando, tiene que ver con la propia
superación. Esto lo mantiene a uno vivo y pone al dinero en otro plano, donde tiene que estar: en el efecto de un buen trabajo. Este deporte es muy hermoso como para que el dinero lo empañe totalmente. Esto puede sonar utópico, pero para
mí no lo es. Vemos a los grandes campeones ganar una fortuna en una semana y nos maravillamos, y es lógico. Y mi pregunta es: ¿todo empieza y termina con el cheque que reciben? Sin dudas, es más que eso, mucho más que
eso!!!. Es la satisfacción interna de haber logrado realizar una meta, es la gran
alegría de haber luchado, de haber hecho el esfuerzo, son muchas cosas. Y muchas veces basta ver la fisonomía de algunos jugadores, para sentir lo que ellos irradian; y todo esto le da vitalidad y mantiene joven al jugador, va mas allá del dinero.
En Francia, en los torneos que hay para profesionales, es común ver como sólo se toma en cuenta el dinero, tal es así que
éstos son conocidos como "torneos por dinero", como si no sirvieran para otra cosa. Este concepto es peligroso porque la competición va perdiendo su esencia, el jugador gana un par de partidos y luego reparte el premio con otro u otros, y así va dejando de luchar, se inhibe la voluntad, se opaca el anhelo de superación, y el jugador pronto se siente poco menos que viejo. En cambio hay quienes, jugando esos mismos torneos, cada año juegan mejor al tenis, y pasado un tiempo, hacen su experiencia en el ATP, y están preparados para triunfar. ¿Qué hicieron de diferente al resto? Estos jugadores obtienen buenos resultados en ATP, ya están cerca de los 30 años, y se los ve jóvenes, jóvenes de
espíritu, son verdaderos ejemplos, ejemplos de lucha, de dedicación, verdaderos deportistas, para
admirar. Ellos le hacen mucho bien al tenis, a las nuevas generaciones, ellos demuestran que todo es posible cuando se tiene un objetivo y cada día se hace algo para acercarse a su realización.
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Prof.
Guillermo Minutella |
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